Mediodía y todavía no ha amanecido.
No atino a despertar este cuerpo lánguido
porque hoy no salió el sol por tus ojos,
porque no se levantó esa brisa fresca de caricias que me eriza la piel,
porque no me envolvió tu cálido abrazo de ternura,
improvisada, medio soñada, casi dormida.
...
No atino a despertar este cuerpo lánguido
porque hoy no salió el sol por tus ojos,
porque no se levantó esa brisa fresca de caricias que me eriza la piel,
porque no me envolvió tu cálido abrazo de ternura,
improvisada, medio soñada, casi dormida.
...